Preguntas más Frecuentes

¿Pórque instalar un radar pedagógico en mi municipio?

La razón principal que anima los representantes locales en instalar un radar pedagógico en su municipio es sensibilizar los usuarios a sus velocidades cuando están conduciendo. Específicamente en los lugares donde las velocidades parecen superiores a la limitación en vigor.

Las colectividades tienen también otras motivaciones para instalar un radar pedagógico:

  • Satisfacer una demanda puntual de los residentes que exprimen un sentido de inseguridad vial.
  • Asegurar un lugar específico para anticipar un accidente potencial, particularmente alrededor de las zonas escolares.
  • Reducir la velocidad de los automovilistas usando una acción pedagógica y no represiva.
  • Registrar las estadísticas de tráfico (velocidades medias, máximas, cantidad de vehículos, etc.) para proponer acciones específicas relacionadas con la seguridad vial o la habilitación de las carreteras.
  • Resolver los problemas relacionados con los accidentes o el perjuicio sonoro.

 

El radar pedagógico permite responder a tres objetivos:

  • Hacer respetar las limitaciones de velocidad en las zonas confrontadas con incivilidad vial.
  • Establecer un vínculo entre la reglamentación local y el comportamiento de los usuarios de las carreteras. Por ejemplo, el radar anuncia «ZONA ESCOLAR», el automovilista toma conciencia del riesgo a proximidad y adapta su velocidad.
  • Luchar contra la reducción de vigilancia de los conductores con una estimulación visual (radar visible de lejos, parpadeo de la velocidad, símbolo de advertencia, visualización de mensaje de alerta).
¿Cuál es la eficiencia del radar pedagógico?

Después de la instalación del radar pedagógico, se observa una reducción del 25% de la velocidad según nuestros clientes. Esta eficiencia está relacionada con la combinación de dos características que determinan la calidad de fabricación del radar pedagógico: su alcance de detección y su visibilidad.

 

El impacto psicológico que tiene el radar pedagógico sobre el comportamiento de los automovilistas se explica por dos razones:

 

La primera es la dimensión preventiva. De hecho, la visualización dinámica de la velocidad llama la atención del conductor y genera una toma de conciencia inmediata: el conductor baja su velocidad cuando se acerca del radar pedagógico. Generalmente, es el caso para los excesos de velocidad inferiores a 10 km/h: los automovilistas en infracción no piensan conducir tan rápido como ellos no tienen “los ojos en el cuentakilómetros” constantemente. Según un estudio realizado en 2014 por el Cerema*, la reducción de los delitos es alrededor del 50% cuando los usuarios se acercan del radar pedagógico.

 

Para los conductores que son conscientes de conducir de forma peligrosa, confrontarse con su velocidad o con un mensaje de advertencia obligatorio les recuerda que el exceso de velocidad pone en peligro la vida de los demás.

 

Además, tener la velocidad visible de los otros usuarios de la carretera (peatones, ciclistas y motoristas) también participa a la eficacia del radar pedagógico.

 

La segunda razón es represiva. Un automovilista que ve un radar pedagógico entiende que la colectividad ha puesto en marcha acciones específicas contra los excesos de velocidad. Se dice que es más probable enfrentarse a un radar represivo o un control de la policía en el municipio, por eso modera su velocidad. Los estudios realizados por el Cerema* muestran que un 25% de las personas siguen confundiendo el radar pedagógico con el radar represivo.

 

*Cerema: en francés, Centre d’Études et d’expertise sur les risques, l’environnement, la mobilité et l’aménagement (traducción en español Centro de Estudio y Peritaje de los riesgos, del medio ambiente, la movilidad y la habilitación de territorios)

¿Es eficiente a largo plazo el radar pedagógico?

Sí, es eficiente inmediatamente después de la instalación y el impacto queda fuerte a largo plazo.

Como se mencionó anteriormente en la pregunta “¿Cuál es la eficiencia del radar pedagógico?”, la estimulación visual generada por el radar pedagógico tiene un impacto psicológico directo sobre el automovilista. La diferencia viene de la razón que anima los conductores a bajar su velocidad: el civismo o el “miedo a la policía.” Según un estudio realizado por el Cerema* entre 2012 y 2014, “las velocidades regresan al nivel inicial cuando se quita el radar pedagógico.”

Esta eficiencia a largo plazo se evidencia por las observaciones de nuestros clientes, incluyendo los que invierten de nuevo varios años después de la instalación del primer radar pedagógico (más de un tercio de nuestros clientes se equipan de nuevo después de comprar un radar pedagógico Evolis).

Para evaluar la efectividad de un radar pedagógico a largo plazo, hay que diferenciar dos tipos de conductores:

Los usuarios habituales de la carretera donde está instalado el radar pedagógico ven su velocidad todos los días. A la diferencia de la señalización clásica que pierde su impacto en el tiempo, el radar pedagógico tiene un efecto consciente (impacto de la estimulación visual) e inconsciente (dimensión psicológica de ser peligroso para su mismo y para los demás gracias a los mensajes de alerta). Además, una vez que el usuario suele conducir suavemente en un lugar cotidiano, es fácil de mantener este hábito con el radar pedagógico que anuncia la velocidad respetada (en verde).

Los usuarios puntuales, tienen un efecto sorpresa sistemáticamente al ver el radar pedagógico (y un impacto psicológico fuerte), incluso si hace mucho tiempo que está instalado.

Según el Cerema* “no hay un efecto umbral, es decir una duración más allá de la cual el efecto del radar pedagógico se atenúa”.

*Cerema: en francés, Centre d’Études et d’expertise sur les risques, l’environnement, la mobilité et l’aménagement (traducción en español Centro de Estudio y Peritaje de los riesgos, del medio ambiente, la movilidad y la habilitación de territorios)

¿Contra qué tipo de exceso de velocidad el radar pedagógico es eficaz?

Un radar pedagógico es eficaz contra cualquier tipo de exceso de velocidad ya que la información mostrada está adaptada en función del exceso.

 

Si es inferior a 10 km / h -> visualización de la velocidad en rojo alternado con un símbolo de advertencia (triangulo con signo de exclamación) y un mensaje de alerta como “Modere su velocidad”.

 

Si es superior a 10km/h -> visualización del símbolo de advertencia (triangulo con signo de exclamación) y un mensaje más fuerte como “Peligro”.

 

Los conductores en delito por menos de 10 km/h, no saben necesariamente que conducen demasiado rápido. La estimulación visual del radar pedagógico les permite tomar conciencia y reducir la velocidad.

 

Los conductores en delito por más de 10 km/h, saben que conducen demasiado rápido. En este caso, el impacto está relacionado principalmente con el medio de un radar represivo potencial o de un control de la policía situado detrás del radar pedagógico (véase la pregunta “¿Cuál es la eficiencia de un radar pedagógico?”)

¿Cuáles son las colectividades que instalan radares pedagógicos?

Todas las formas de colectividades podrían instalar radares pedagógicos: municipios de cualquier tamaño, Comunidad Urbana, Consejos Generales, Direcciones Regionales de los Territorios etc.

 

Los principales compradores son los municipios de menos de 5.000 habitantes, ya que se enfrentan mayoritariamente a los problemas de velocidad (vía cruzando las carreteras provinciales por ejemplo). Así, los radares pedagógicos representan una solución ideal en términos de ratio inversión/resultado en la seguridad vial.

 

Con el desarrollo del concepto de las “ciudades tranquilizadas”, cada vez más municipios que limitan la velocidad a 30 km/h quieren hacer respetar estas nuevas restricciones mediante la adopción de un radar pedagógico. Su impacto es reconocido por suscitar una toma de consciencia de parte de los conductores en las zonas urbanas.

¿Cuáles son los diferentes usos posibles?

Como los radares pedagógicos detectan todos los vehículos, se pueden utilizar en diferentes configuraciones adaptadas a las necesidades de las colectividades:

 

Utilización fija: el radar pedagógico se instala de forma permanente en un poste. Por ejemplo, un Ayuntamiento que desea proteger los alrededores de una escuela o asegurar la entrada del municipio.

 

Utilización semifija: desplazado de vez en cuando (cada mes por ejemplo, para asegurar varias zonas del mismo pueblo) o repartido entre varios municipios. Generalmente, este radar pedagógico se instala en farolas existentes y se conecta al alumbrado público o se pone directamente al mástil y al hormigón masivo  previstos a este efecto (+ panel fotovoltaico para las soluciones solares).

 

Utilización móvil: se instala de manera puntual sobre un trípode y alimentado por las baterías. Se encuentra en la salida de las escuelas o cerca de una obra por ejemplo. En la mayor parte del tiempo, este uso está juntado con una acción preventiva específica con la presencia de un agente de Guardia Civil.

¿Dónde instalar un radar pedagógico para reducir la velocidad de los automovilistas?

Debido a su polivalencia, el radar pedagógico se puede instalar cerca de varios lugares. Sin embargo, la mayoría del tiempo se encuentra:

En las entradas de aglomeración: el radar permite recordar a los usuarios que pasen de una carretera limitada a 90km/h a un municipio limitado a 50 km/h.

Cerca de las escuelas: el dispositivo permite asegurar las zonas frecuentadas por los niños quienes cruzan fácilmente las carreteras. Algunos modelos de radares pedagógicos permiten configurar mensajes personalizados a las horas de entrada y salida de los alumnos con el fin de aumentar su eficacia.

Cerca de una zona de obras: las personas que trabajan en una zona de obras pueden cruzar la carretera en cualquier momento. El radar pedagógico es esencial para alertar los conductores y asegurar los obreros.

Antes de una intersección: con el fin de evitar los accidentes potenciales o asegurar una intersección peligrosa, el radar pedagógico está instalado antes de la intersección. Puede también servir para recordar un derecho de prioridad en la pantalla por ejemplo.

El radar pedagógico requiere algunas precauciones para su instalación.

Se debe instalar al lado derecho de la carretera (en la dirección del tráfico) y perpendicular al eje de la carretera en la medida de lo posible.

El radar pedagógico debe ser perfectamente visible y no afectar la visibilidad de las otras señales de tráfico.

La parte inferior del radar debe estar situada al menos a 2,20 m del suelo (para no molestar el paso de los peatones).

Con el fin de respetar también las reglas de accesibilidad,  se debe prestar una atención especial a la anchura mínima de la acera  y dejarla libre de obstáculos.

¿Cómo funciona un radar pedagógico?

El radar pedagógico está equipado con una antena DOPPLER para medir la velocidad de los vehículos.

La antena transmite ondas magnéticas a una cierta frecuencia. Están reflejadas por el primer vehículo en movimiento y regresan al radar pedagógico. Estas ondas reflejadas vuelven a una frecuencia ligeramente diferente de la que se emitieron (es el efecto DOPPLER). Esta diferencia de frecuencia permite calcular la velocidad del vehículo con precisión.

Esta información se transmite a la pantalla del radar pedagógico. La velocidad se calcula en tiempo real, pero sólo se actualiza cada segundo a partir del momento cuando se detecta el vehículo para una mayor claridad de lectura.

¿Es fiable la velociadad indicada por el radar pedagógico?

La fiabilidad de la velocidad indicada depende de dos factores:

– la calidad de la antena DOPPLER.

– la capacidad de mostrar la velocidad medida en tiempo real.

La velocidad es fiable cuando los dos factores se reúnen en un mismo radar pedagógico.

Algunos modelos de radares pedagógicos están equipados con antenas que están sometidas a controles de calidad rigurosos con una precisión de +/- 1%. Ellas permiten amplificar el impacto psicológico del usuario.

¿El radar pedagógico está aceptado por los conductores?

Sí, sin duda. Llegado a Francia hace más de una década, el radar pedagógico tiene una buena reputación y una imagen positiva de parte de los conductores.

 

Esta imagen se ha mejorado, sobre todo porque el radar se instala siempre para que los usuarios sean conscientes de su velocidad por sí mismos. Permite responsabilizar los conductores sin pasar por el paso de “represión”.

 

Los estudios realizados por el Cerema* confirman esta constatación: más del 90% de los encuestados piensan que el radar pedagógico es de carácter informativo, preventivo y educativo. Así, la instalación de un radar pedagógico está justificada para una gran mayoría.

 

*Cerema: en francés, Centre d’Études et d’expertise sur les risques, l’environnement, la mobilité et l’aménagement (traducción en español Centro de Estudio y Peritaje de los riesgos, del medio ambiente, la movilidad y la habilitación de territorios)

¿Cómo elegir un radar pedagógico?

Es muy simple:   el radar pedagógico es eficaz cuando se reduce la velocidad de los conductores. Más largo es el tiempo de confrontación entre el conductor y el radar pedagógico, más significativa es la reducción de velocidad.

Entonces, para elegir un radar eficaz, debe “ver” de lejos y ser visto desde lejos.

Por lo tanto, el alcance de detección y la calidad de la pantalla (cantidad de Leds, luminosidad, contraste, etc.) son las principales características que deben llamar su atención cuando usted quiere comprar un radar pedagógico.

Así, se encuentra modelos en el mercado que no tienen el mismo rendimiento en términos de alcance de detección. Algunos pueden detectar los vehículos desde 150m cuando otros lo harán desde 300m. De la misma manera, algunos tienen solamente una fila de Leds en la pantalla para mostrar la velocidad cuando otros tienen tres filas de Leds de espesor, mejorando la visibilidad a la distancia, es decir la eficiencia.

¿Cuáles son los diferentes modos de alimentación posibles?

Teniendo en cuenta las diferentes configuraciones posibles de implantación, los radares pedagógicos pueden alimentarse de varias maneras:

  • Por la red eléctrica permanente.
  • Por el alumbrado público: las baterías internas se recargan durante los períodos de funcionamiento del alumbrado público y funcionan cuando se corta el alumbrado público.
  • Por panel solar: las baterías se alimentan gracias al panel fotovoltaico situado por encima del radar pedagógico.
  • Por baterías internas: se recargan manualmente con un cargador externo (un similar a los que se utilizan para las baterías de coche).

Independientemente del modo de alimentación seleccionado, el radar pedagógico tiene el mismo funcionamiento para los usuarios. La diferencia notable entre los modos de alimentación es la facilidad de desplazamiento (es más complicado mover los radares pedagógicos conectados a la red eléctrica permanente que ellos con paneles solares o baterías solo).

¿Como evitar el efecto "carrera de velocidad"?

Cuando aparecieron los primeros radares pedagógicos (hace una década), la velocidad indicada no estaba limitada. Así, los radares pedagógicos tuvieron el efecto contrario que él deseado y provocaron fenómenos de carreras de velocidad para establecer un récord.

Con la introducción de regulaciones claras, ahora el radar pedagógico debe estar equipado con un umbral “anti-récord”. Así, encima de una velocidad definida, la pantalla no muestra la velocidad sino un triángulo de advertencia para indicar al usuario que es peligroso conducir con su velocidad **.

*: + 10 km/h encima de las limitaciones en la ciudad y + 20 km/h fuera de las zonas urbanas.

¿Puede el radar pedagógico registrar las estadísticas de tráfico?

Sí, gracias a su memoria interna, un radar pedagógico puede registrar los datos de tráfico que son utilizables por el Ayuntamiento.

 

Mediante USB, Bluetooth o GPRS, los datos registrados por el radar pedagógico se transfieren a un ordenador para su análisis.

 

Por lo tanto, las velocidades medias, máximas, cantidad de vehículos y el V85 se registran por el radar pedagógico en los dos sentidos de circulación para evaluar el comportamiento de los usuarios que se enfrentan al radar pedagógico y los que no lo son.

 

En general, los softwares permiten exportar datos (en un documento PDF por ejemplo) para que se puedan compartir en un Consejo o entre las personas trabajando en la Administración Pública por ejemplo.

¿Cómo instalar un radar pedagógico?

Gracias a las evoluciones técnicas, ahora el radar pedagógico se puede instalar en varios soportes. Es el modo de alimentación elegido que determina el tipo de mástil sobre cual se fija.

Para la alimentación solar, el radar pedagógico está fijado en un mástil dedicado que se estabiliza mediante un hormigón masivo. Esta instalación permite soportar el peso del radar pedagógico y su panel solar. Los dos se pueden mover para satisfacer las necesidades de la comunidad.

El Ayuntamiento también puede fijar el conjunto (radar pedagógico + panel solar) en un mástil con una vaina e instalarlos en diferentes lugares del municipio.

Para la alimentación eléctrica (alimentación permanente o alumbrado público), el radar pedagógico suele ser instalado en un poste existente (poste de energía o farola). La alimentación eléctrica  se toma desde el poste.

Cuando el radar pedagógico es alimentado por baterías recargadas manualmente, a menudo se instala en un trípode para ser ultra-móvil (es el caso de los radares pedagógicos que utilizan la policía municipal para operaciones puntuales de la seguridad vial).

¿Cuál es el coste promedio para la instalación de un radar pedagógico?

El coste promedio para la instalación de un radar pedagógico depende principalmente del tipo de alimentación elegido.

 

Con la alimentación solar, el coste para crear un hormigón masivo e instalar todo (radar pedagógico + panel solar) es entre 500 y 1000 € H.T.

 

Con la alimentación eléctrica, el coste de instalación del radar pedagógico en un poste existente, con un disyuntor de 30 mA y la conexión eléctrica varía entre 200 y 600 € H.T.

 

Si sus equipos técnicos del Ayuntamiento pueden hacer este tipo de instalación, algunos modelos de radares pedagógicos están diseñados para instalarlos directamente por ellos. Esto reduce significativamente el coste de instalación.

¿Puede el ayuntamiento instalar su radar pedagógico solo?

Sí, un Ayuntamiento puede instalar un radar pedagógico él mismo, es una manera de hacer una economía muy interesante.

Las instalaciones solares no requieren competencias particulares: el sistema se puede instalar por una sola persona. En cuanto a las instalaciones eléctricas, su instalación es similar a una conexión eléctrica realizada para las decoraciones de Navidad.

Por otra parte, el radar pedagógico Evolis no requiere un ajuste específico del ángulo, es el sentido común que guía la instalación: perpendicular al eje de la carretera.

Por esta razón, para la colectividad es más que conveniente tener un radar pedagógico:

  • Ligero
  • Con fijaciones diseñadas para favorecer su instalación.
  • Pre-configurado.

Algunas cifras:

5 CONTINENTES CUBIERTOS
13.000 RADARES INSTALADOS
45 PAÍSES CUBIERTOS
8.000 CLIENTES